miércoles, 27 de febrero de 2013

Osos en el Carnaval

EL OSO ARETUM
Un cuento de Luis Neyra
Osos en Carnaval de Melo
Cuando era un niño me divertía mucho con los osos de carnaval. Antes del atardecer se les veía por los barrios haciendo piruetas, bailando al compás de un pandero, llevados por el domador con una cadena.
Recorrían las calles como suelen hacerlo ahora algunos muchachos con los tamboriles.
Cuando se oía la pandereta, las canciones o el cencerro que llevaba el oso, niños y adultos salíamos a festejar sus bailes de movimientos pesados y lentos.
Había muchos osos de carnaval, venían con sus disfraz de bolsa arpillera cubierto con barba de palo o corteza de palmera, amagando atropellar al público con su simulada fiereza.
En mi pueblo era famoso el oso Pindú. En la vida real, Pindú era un muchacho moreno y macizo, dicharachero y alegre que vendía diarios en las calles, del pueblo.
Pindú era el sobrenombre de aquel muchacho, pero después del carnaval era siempre el oso Pindú, aunque anduviera sin disfraz.
Oso en carnaval

Pasé muchos años sin verlo, hasta que lo volvía a encontrar en Montevideo, iba en un ómnibus por 8 de octubre. Más gordo, más viejo y algo blanco su pelo enrulado.
Conservaba aún de aquel adolescente que se disfrazaba de oso, la blancura y simpatía de su sonrisa a flor de labios y un montón de diarios bajo el brazo.
Ese encuentro trajo estos recuerdos y... recuerdo va, recuerdo viene llegaron a la memoria otros osos de carnaval.
Y así llegó a la memoria ese oso Aretum que recorría los barrios montevideanos con su pegadiza canción.
 “Are aretum
aretum
aretum
aretela...”
Ya viene el oso Aretum
con su aretum
aretum
aretum
aretela.
Salgamos todos a ver
ya viene el oso Aretum
al compás de una pandera.
Ya viene el oso Aretum
ya se va por la vereda.
Ya se va el oso Aretum
con su cadena
con su pandera
con su traje de arpillera.
Ya se va el oso Aretum
con su aretum
aretum
aretela.